Las Emociones y las Enfermedades - maria tapia - hipnosis regresiva

Las emociones y las enfermedades. ¿Hay razones para muchas de nuestras enfermedades?

Una pregunta muy frecuente en consulta es ¿Hay razones para muchas de nuestras enfermedades?

Mi respuesta es que la causa más importante por la que nos enfermamos (y sobre todo enfermedades y padecimientos serios), son nuestras propias emociones.

Ya que todo lo que pensamos y sentimos de forma negativa lo somatizamos en el cuerpo. La mayoría de las personas piensan que se debe a un problema físico, pero lo cierto es que, normalmente, no es así. Esto es algo que, actualmente, ya se ha estudiado y se ha demostrado que es cierto. Las emociones negativas que tenemos diariamente, como el miedo, la angustia, la rabia, el rencor, la tristeza, causan un desequilibrio en nuestro organismo.

Si estas emociones no las cambiamos y continúan en el tiempo, nuestro cuerpo acaba enfermando.

Primeramente, puede ser un dolor de cabeza, de garganta, de barriga, u otros… pero si permanecen, puede convertirse en una enfermedad, que puede hasta llegar a ser algo grave. Sin embargo, cuando somos conscientes de ello, trabajamos en nosotros mismos para cambiar estos sentimientos.

Y nos llenamos de perdón, de paz, de felicidad, positivismo, confianza en que todo va a ir bien, etc., nuestro campo energético se restablece y, a su vez, paralelamente, nuestro cuerpo físico se va sanando.

En otras ocasiones, las enfermedades vienen a través de nuestros ancestros.

Comúnmente, se dice que hay enfermedades hereditarias pero, lo cierto es que, lo que realmente heredamos, es el carácter que va asociado a dicha enfermedad. Por ejemplo, si nuestro padre es una persona amarga y ha generado una diabetes y nosotros copiamos su carácter amargo, lo más normal es que terminemos desarrollando diabetes.

Aquí también podemos resaltar los accidentes, ya que también tienen que ver con nuestras emociones y sentimientos. Lo que pensamos, genera una consecuencia que se puede traducir en una caída, una quemadura, un accidente motivada por ese pensamiento. En ocasiones una caída genera la fractura de una pierna.

Lo que la vida nos está diciendo de esta manera, es que, tenemos que parar y darnos cuenta de qué es lo que estamos haciendo con nuestra vida.

Si estamos haciendo lo correcto o estamos huyendo para no ser conscientes de ciertas áreas de nuestra vida, que no queremos ver, por miedo a enfrentarnos a ello. Son como toques de atención que, la vida nos pone delante, para hacernos reflexionar sobre lo que pensamos, hacemos y sentimos.  Muchas veces necesitaremos ayuda externa que nos facilite este proceso.

Sin embargo, es fundamental el compromiso por nuestra parte, ya que, sino no generamos ese aprendizaje y buscamos la salida más fácil. Como puede ser que un médico o terapeuta nos dé la fórmula mágica para salir de esa enfermedad, sin implicación personal.

Dicha implicación nos ayudará a bucear en nuestro interior, para reconocer el conflicto que nos ha llevado a esta situación. Es ahí donde está el aprendizaje y la posterior sanación. Todo va unido, es un compendio. Por eso es tan importante prestar atención a lo que pensamos y sentimos. De esta manera podremos atajar muchas situaciones desagradables y quebraderos de cabeza.